sábado, agosto 27, 2011

Kirschbaum


Existo, a veces me hago invisible, a veces me pregunto si estoy aquí por casualidad. La Biblia dice que al que te pida dale, pero no me alcanza para todos.

Retardaba la ira mientras ensayábamos para la guerra.

Amo, y a veces me pongo a pensar ¿cuál es mi propósito? Las únicas dos opciones son opuestas: una es buena y la otra mala. Por eso amo.

El tiempo se hace abstracto del fondo hacia arriba. Y como si fuera el fin del mundo empiezo a orar. He sido engañado.

Siento, a pesar de todo, que los hijos de estos hijos se olvidarán de ti. Y que aquel dragón vendrá para perder los cuernos con las cabezas.

Si es así como son los días en las noches caerán las estrellas.

Si busco lo ajeno algún día perderé lo propio.

jueves, agosto 18, 2011

Se il sale perde il suo sapore


"Buena es la sal; mas si la sal se hiciere insípida,
¿con qué se sazonará?
Ni para la tierra ni para el muladar es útil; la arrojan fuera.
El que tiene oídos para oir, oiga."

Lucas 14:34

sábado, julio 23, 2011

Minuscules


"Nadie que enciende una luz la cubre con una vasija, ni la pone debajo de la cama,
sino que la pone en un candelero para que los que entran vean la luz.

Porque nada hay oculto, que no haya de ser manifestado;
ni escondido, que no haya de ser conocido, y de salir a la luz.

Mirad, pues, cómo oís; porque a todo el que tiene, se le dará;
y a todo el que no tiene, aun lo que piensa tener se le quitará."

Lucas 8: 16-18

jueves, mayo 26, 2011

El estado de la cuestión



Es curioso que hayan pasado dos años y dos días ya. Se me hace poco y a la vez suficiente, no el tiempo, si no el esfuerzo que hice para desterrar lo triste del asunto cuando se me encogió el corazón al verla partir.

Lo mismo sucedió hace tres años y no recuerdo cuántos días, cuando con sus desatinadas ganas de enseñarme a las malas que el amor duele, se fue con el hombre de al lado para aprender que el fracaso es el maestro de los perdedores.

Para ese entonces apenas y guardaba dosis mínimas de sentido común, tratando de explicarme una y otra vez que el amor no estaba en las palabras, ni en las cartas que ella perfumaba, ni en ninguna de aquellas canciones en la radio.

Lo he pensado y puede que sea cierto: quien golpea primero es quien golpea mejor, pero el que recibe el golpe tiene mejor conocimiento de la contienda que nadie: Sabe si el puño ajeno logrará prevalecer o si vale la pena luchar hasta el último round.

¿Cómo explicarle entonces que el amor estaba en todas partes, menos en las egoístas denominaciones que, por muy sorprendentes y originales, eran evidencia de un justo menosprecio hacia las crudas desigualdades que había entre los dos?

No podía evitar sentirme culpable cada vez que a ella se le antojaba, como única alternativa de victoria posible, jugar a ser la víctima de de sus propios actos desmedidos en mi contra. Y ni qué decir del placer que sentía cuando me miraba exprimir los ojos como grandes limones sin semilla, cada vez que la oportunidad -o el rencor- le metía ideas absurdas para enfrentarse a las consecuencias de su error en plural.

Pero de eso creo que ya van a ser 6 años.

Y ahora sé que esa cuestión solo cede ante la solemne presión del calendario que cuelga de una triste pared. Mayo solo tiene 31 días, no más. Y eso basta para que de vez en cuando todo parezca un Stalingrado en 1942, un Rattenkrieg que busca a toda costa perpretar atentados contra el Hitler moderno de la envidia, los celos y la falta de sentido que tiene amar cuando basta con mirar alrededor para hacerme la misma pregunta de siempre: ¿Qué es el amor?

No por puro gusto es que me acuerdo de la casa asco, "la mansión" como le llamé primero. Y de polli y de cómo su vida no fue más que un sufrimiento de 76 horas encerrado en una cajita con aserrín, y de cómo la rata ninja era más invencible que los Rangers de Texas. Las anomalías en mi disco duro me demuestran que no siempre la equidad es una regla. Tal vez por eso es que ya no quedan más sabios filósofos chinos, ni tampoco volví a celebrar los no-cumpleaños de los demás.

Aunque aún quedan seres naturales, ya no me importan los rituales narcisistas de las 5 capas de maquillaje Revlon y cremitas Nivea que usaban para disimular, que la fuente de todo lo feliz en este mundo podía estar en cualquier lugar menos en su corazón. ¿Qué podíamos aprender los unos de los otros si nunca quise compartir mi soledad con nadie?

¿Por qué, entonces, ser vegetariano si otro matará al animal que yo no quise comer? ¿Por qué ahorrar el agua que otro desperdiciará? ¿Es acaso todo lo que hago en vano? ¿Es que hay una fórmula exacta como decir π = 3,14159265358979323846 para la felicidad? Por eso me gusta mi mundo, porque en el no hay dominios: ni dominantes ni dominados.

Ya sé que mentí: no fueron las últimas líneas que le escribí a ella, y a ella, y a ella también. No puedo cumplir con mis amenazas de chiquillo llorón. Lo que sí hice fue cambiarle el sentido a esas líneas, porque ya no son lascivas, dramáticas... Ahora soy un lúcido y mayúsculo recuerdo en su piel; ni la utilización de métodos conductuales de terapia ni mi desensibilización congnitiva podrían emblanquecer los nubarrones que con insistencia amenazan de lluvia los aterdeceres del pasado.

Y ahora, aunque la chica cósmica se haya enfrentado a las fuerzas de mi naturaleza, el estado de esta cuestión es más que obvio: no hay desastres naturales, no existe tal cosa cuando somos responsables y concientes del peligro que representa estar enamorados.

No habrá ningún Boriska ni mucho menos un Harold Camping que me convenza de que el fin se acerca. Sobre todo porque estoy en contra de las monarquías emocionales que se van creando con la dependencia cotidiana de nuestra rutina. Me rehúso a husmear más allá de lo necesario.

Y no voy a hacer berrinches por Marcy, Celestina, Sarahí o cual nombre tuvieran mis maestras. Tampoco haré el acto de escapismo ni diré discursos de paz. Siempre hay un lugar para los cobardes donde esconderse.

Esto que busco no es para ponerlo de adorno encima del T.V. sino para aprender a amarte como no amé a ninguna, aunque jamás lo aprenda, no porque no pueda sino porque no me hará falta.

Esa es la cuestión.

P.D.: Olvidé poner el video de la semana jaja --> Paloma Faith, aunque muchos digan que suena a Amy Winehouse, para mí la Faith no tiene nada que envidiarle a la Winehouse. Disfruten!


viernes, mayo 06, 2011

Némesis

"En la mitología griega, Némesis (llamada Ramnusia, la ‘diosa de Ramnonte’ en su santuario de esta ciudad) es la diosa de la justicia retributiva, la venganza y la fortuna. Castigaba a los que no obedecían a aquellas personas que tenían derecho a mandarlas y, sobre todo, a los hijos desobedientes a sus padres. Recibía los votos y juramentos secretos de su amor y vengaba a los amantes infelices o desgraciados por el perjurio o infidelidad de su amante.

Es una deidad primordial, por lo que no está sometida a los dictámenes de los dioses olímpicos. Castiga sobre todo la desmesura. Sus sanciones tienen usualmente la intención de dejar claro a los hombres que, debido a su condición humana, no pueden ser excesivamente afortunados ni deben trastocar con sus actos, ya sean buenos o malos, el equilibrio universal. Un claro ejemplo lo encontramos en Creso, que al ser demasiado dichoso fue arrastrado por Némesis a una expedición contra Ciro que provocó su ruina.
También se considera que era la diosa griega que medía la felicidad y la desdicha de los mortales, a quienes solía ocasionar crueles pérdidas cuando habían sido favorecidos en demasía por la Fortuna.

Con este carácter nos la presentan los primeros escritores griegos, y más tarde fue considerada como las Furias, es decir, como la diosa que castigaba los crímenes. El poder irresistible de Némesis está expresado por su asociación con Adrastea, divinidad asiática que se confundió con ella, hasta ser este nombre uno de sus epítetos. Némesis es uno de los atributos del dios supremo, y era, en unión de Adrastea, el instrumento de la cólera divina."

Tomado de Wikipedia.com

Estaba escuchando una canción de Angela Gossow, y pensé: "Es verdad, el enemigo somos nosotros mismos!". Lo peor de todo es que a veces sin querer -o a propósito- nos volvemos el enemigo de alguien más. ¿Cómo? Con lo que decimos, con lo que hacemos, con lo que pensamos.

Y no somos, al final, nada más que una pelota de gente buscando dónde encajar. Y es esa lucha la que nos vuelve competitivos, la que nos convierte en siervos de la oscuridad. Digo oscuridad porque una vez que nos transformamos en nuestro propio Némesis, no somos capaces de ver con claridad, la luz desaparece.

Entonces, ¿Por qué hacemos lo que hacemos? ¿Qué motivos tenemos para joderle la vida a los demás, cuando la nuestra propia necesita de atención? Cuando miramos para todos lados, como temerosos de ser descubiertos en nuestra concupiscencia, somos como Némesis.

Queremos ser libres, pero nuestro espíritu sigue preso de nuestros vicios, de nuestras malas actitudes, de nuestra envidia, de nuestras malas intenciones.

¿Dónde buscamos la felicidad, si en nuestro interior casi no podemos ver de tanta oscuridad?


martes, abril 26, 2011

Súper Héroe




La lluvia me ensordece, ni siquiera puedo escuchar lo que pienso y ¿con qué necesidad? No pensar es a veces mucho más sano que lo contrario.

Me decía yo hace días, escudriñando por ahí en los huecos que hacemos en la tierra para guardar algunas cosillas por supuesto, que la naturaleza del hombre, como ser humano, viene de algún lugar. ¿No? ¿Parece lógico? Porque ni modo que hayamos venido al mundo sin una, si no ¿qué seríamos?

Ya arrastrándome un poco más para adentro del hueco, sugería la posibilidad de que, al contrario, la naturaleza del hominidae (y de todos sus parientes cercanos) se deba más a factores etnológicos, etnográficos y de caracter cultural, bla, bla, bla...

Entonces, el hombre es bueno o es malo "por naturaleza"? En realidad ¿A quién le importa?

Concluí que el hombre no nace, se hace. Consecuentemente solo hay dos clases de personas: especiales y no especiales. (Sí, sí... ya sé que todos somos especiales de algún modo, pero para efectos de estudio, supongamos que no)


Ahora bien. ¿Qué putas hace que alguien sea especial? Pues ya eso dependerá de qué definición le demos a la palabra. Para mí, por ejemplo, alguien especial debe poder ser capaz de reconocer sus faltas y aprender de ellas (principio básico de la evolución) ¿No? Para mí es alguien que practica lo que predica. (O sea que no sea hipócrita) muchas veces mucho del dolor que pasamos en la vida, nos lo causamos nosotros mismos. Como cuando cortamos con alguien, le echamos la culpa a todo y a todos menos a nosotros mismos. ¡Sí! Nosotros tenemos la culpa de que duela, porque no hemos aprendido a vivir con el dolor, a tomarlo como algo bueno que nos hará más fuertes. Pero cuando dejamos que ese dolor nos hunda, es cuando nos convertimos en las personas más débiles del planeta.


Alguien especial es aquel que no cabe en cualquier molde. Y no es en lo que hace donde demuestra sus diferencias, sino en lo que deja de hacer. Es decir, aquel que tiene problemas con la bebida (los alcohólicos quiero decir) es la persona menos especial del mundo, para mí, porque es muy fácil acertar en el ritual social de la bebida, significando esto, que encaja más una personas que toma, que una que no toma en una fiesta. Y es esa personita que no encuentra su lugar en la fiesta la que me parece especial. Porque sobresale de todo el resto.


El resto... ¿Soy yo del resto o pertenezco a un selecto grupo de humanos con súper poderes? Para algunos soy solo un don nadie. Para otros, (cuya definición de especial es igual que la mía) soy un súper héroe.


Para mí ser único es preocuparse por cosas únicas. Ser importante es preocuparse por cosas importantes, ser especial es preocuparse por cosas especiales. Hay muchos que comparten ese criterio, o de lo contrario nadie arriesgaría su vida en peligrosos mares para proteger a las ballenas de los cazadores en Japón. Nadie daría gran parte de su vida para salvar animales en peligro de extinción. A nadie le importaría el medio ambiente, o el deterioro en la capa de ozono.


Ser especial es más que una búsqueda por reconocimiento, un don de Dios. (aquí va el pandereta jaja) Pero en serio, esto va más allá de simplemente no ser parte de las masas, sino de disfrutar de quien uno es. Si yo comparto algo con las personas, sean conocidos o no, ¿por qué compartir lo malo de mí en vez de enseñarles un poquito de mis súper poderes? Tal vez así les nazca el gusanito de la curiosidad, y quieran descubrir sus propios súper poderes también.


Dios nos hace especiales con un propósito. No creo que Superman haya sido famoso por el simple hecho de ser Superman, sino porque usaba sus poderes para circustancias especiales. Él sintió que era su deber proteger al mundo de los villanos, ya que nadie más tenía sus súper poderes.


¿Entienden?


Entonces yo pensaba y pensaba. Muchos tienes tantas habilidades increíbles que no saben que tienen hasta que se ven en la obligación de descubrirlas. Y a fin de cuentas Superman tuvo que aprender a usar sus poderes antes de poder usarlos.


Soy super poderoso no porque he aprendido a controlar mis súper habilidades, sino porque lo poquito o mucho que puedo lograr, es para salvar al planeta de las fuerzas del mal.


Así que yo decido usar mis super poderes para el bien.


Hasta el hartazgo.

viernes, marzo 25, 2011

Recap


Hace un tiempo estaba en el Megasuper que está cruzando frente a mi casa, y recuerdo que mientras escogía unos tomates para la ensalada pensaba: "Escoger los tomates más buenos de entre todos estos me va a tomar un poco de tiempo..." y a la misma vez me respondía otra voz diciendo: "Es como con las personas; encontrar a los buenos de entre los otros no es fácil".

Y me acordé de mi ex, de cómo yo sabía lo que pasaría desde que todo empezó y me morí de la risa. Ahora me parece una parodia siniestra como la muerte. Era de esperarse que el diablo le volviera a pedir permiso a Dios.

Aunque ninguno de nosotros sabe de dónde viene estamos seguros de saber hacia adónde queremos ir. Y yo podría salvar a miles de animales, si tuviera la voz del trueno y que se me escuchara en todo el mundo. Porque mi voz sería de trueno y para salvación. Pero primero admitiría que he pecado.

Si yo fuera todo poderoso y omnisciente, también haría atardeceres color naranja y arrecifes de coral. Y dejaría que el ser humano aprenda de su ignorancia o se pierda en ella. Sería justo con los justos e imparcial con los impíos. Qué necesidad hay de matarnos unos a otros por poder? o por dinero?


¿Y por
libertad ?

Estos ultimos días he experimentado sensaciones increíbles de
libertad, de modo que hablando con Cherry le decía yo que mis sentimientos por ella habían alcanzado tal nivel... que me hizo dudar de si lo que había sentido por mis ex fue real o no. Algunas veces la auto-sugestión tiene mucho que ver.

Lo que le agradezco es que me haya dejado en aquel barco solo pero con la promesa de Dios. Porque lo que Él comienza también lo termina. Y así fue como pasó: terminó porque Él quiso. (porque Él es sabio) Y supo que aquello había sido igual que todo lo anterior. Eran simples escalones en una pirámide de pruebas hacia la prueba verdadera.

Encontré el amor...

domingo, marzo 13, 2011

Le Chat de Schrödinger



""Los caminos del Señor son misteriosos", reza un popular dicho por estos lados del río. ¡Y de qué manera! Pues con solo ver para atrás nos damos cuenta de lo inmenso de este cuento.

Y es que algunas personas dicen: "¡Yo creo en Dios, soy cristiano!" y a la vuelta de la esquina sus lenguas profieren palabras con otro significado. Si yo de verdad creo lo demuestro, o trato.

Sin embargo aún hay cosas que se esconden, detrás de las sonrisas y los gestos amarillistas que logramos.


La contradicción es la forma más ineficaz de defensa, sobre todo cuando trata de basar su ideología en la total y absoluta negación de lo que dicen los demás. El desacuerdo siempre será lo único en lo que dos personas interesadas concuerden.

¿Quién nos ha vendado los ojos?

¿Por qué?


¿A cambio de qué fue que nos volvimos esclavos?

¿De verdad vale tanto la pena?

"I wish I could be there tonight"


Sin esta ventana que se abre jamás hubiera visto que venía la ola. ¡Y la ví! Venía feroz con sus fauces bien abiertas y hambrienta. Eso era todo.
A veces es peor lo que no sabemos que viene, que la misma ignorancia de pensar que podremos estar preparados para enfrentarlo.

¿Es que acaso son mis pasos tan profundos como para dejar huellas imborrables?

¿No se borran nunca?


¿Jamás?


Otra incógnita por resolver. Como la del famoso gatito de
Schrödinger. (¿Quién no se acuerda de este señor?)

Pero no, ¡yo tengo la respuesta al acertijo! El gato no está ni muerto ni
vivo porque no se puede demostrar ni lo uno ni lo otro, y al haber igual índice de probabilidad de que, el gato haya muerto envenenado o siga vivo, afirmar cualquiera de ambas cosas podría ser un error.

Sin embargo, a fin de cuentas el experimento quiere demostrar que se puede existir en dos planos distintos al mismo tiempo. Es exactamente lo que todo ser humano hace: huye de la realidad de vez en cuando.


¿Y hacia dónde huímos?


No lo sé.
Solo sé que algunos no volvemos tan a menudo como parece.

Quién diría que al otro lado del mundo todo está literalmente de cabeza, frío y envuelto en guerras, dictaduras y desastres naturales que te quitan la respiración cuando ves videos por la televisión.


Pero acá, más bien, a todos nos toca enfrentarnos a uno de esos, aunque no sepamos qué día la Tierra nos va a sacudir la vida un poco para despertarnos, para que recordemos qué es lo que realmente estamos haciendo aquí.


¿De qué estaríamos hechos, sin embargo, si no pudiéramos mirar al pasado y sonreirle?


¿De qué?


mirror mirror

1