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domingo, septiembre 18, 2011

Ritual de muerte



Dependiendo de la zona geográfica en el mundo se practican diversas ceremonias fúnebres, desde la concepción para los Dani Kurelu en Oceanía, de que pueden proteger a sus muertos en contra de los fantasmas enemigos y a la misma vez, preparar cerdos y holocaustos para que el espíritu del difunto vuele hasta el territorio enemigo y moleste a sus habitantes. Para los Masáai en África Oriental no existe el más allá, por lo tanto no tiene sentido rezar u honrar a los muertos, que son abandonados a su suerte en la llanura. 

En la actualidad sin embargo muchos mantenemos ritos más ortodoxos, no solo para enterrar a nuestros muertos físicos, sino también a los que no están en espíritu, en presencia misma aunque sigan vivitos y coleando.

Con esto me refiero a esos recuerdos que uno muchas veces insiste en mantener, casi como ofrendas para uno mismo en altares muchas veces emocionales o imaginarios, para un noséqué al que llamamos pasado.

Es como un Brock Lesnar guardando trofeos de victorias pasadas, para sentirse bien cada vez que los ve. No necesitamos una vitrina con adornos para sentirnos ganadores, ¿O sí?

Yo muchas veces me pregunto ¿por qué es que a uno le cuesta tanto enterrar a sus muertos? Y más aún ¿Por qué si ya están muertos y enterrados nos vemos en la penosa necesidad de visitar sus tierrosas tumbas? Claro, dirán que para recordar de dónde vengo y compararlo con dónde estoy ahora

A mí me parece que la vida pasa tan deprisa que mientras más tiempo dedicamos a mirar hacia atrás, menos tiempo nos queda para vivir el ahora. Las glorias o derrotas que ya no son, ¡pues ya no son! Ahí quedarán como las calaveras que las tribus Dayak en Borneo ahumaban y preservaban para usar como talismanes. 

Alguien alguna vez escribió que no se puede cargar por ahí con los muertos a cuestas, porque el olor de la podredumbre y el peso (más el de la culpa que el de la osamenta) no nos dejaría vivir en paz por mucho tiempo. Yo opino lo mismo.

En este mundo tan complicado y lleno de cosas, con nuestras vidas cargadas de preocupaciones, que la familia, que el matrimonio, que los hijos, el trabajo... ¿Qué ganancia hay en husmear el cajón de lo vivido? Muy poca la verdad. Pero lo más curioso de todo no es que los cementerios se llenen de flores que al cabo de unos días se marchitarán, lo más curioso es asegurar que hemos superado la pérdida y seguir con los mismos rituales de muerte.

Los dejo con la grande, siempre grande Amy Winehouse que en paz descanse.


All I can ever be to you,
Is a darkness that we knew,
And this regret I had to get accustomed to,
Once it was so right,
When we were at our high,
Waiting for you in the hotel at night,
I knew I hadn't met my match,
But every moment we could snatch,
I don't know why I got so attached,
It's my responsibility,
And you don't owe nothing to me,
But to walk away I have no capacity

He walks away,
The sun goes down,
He takes the day but I'm grown,
And in this grey, in this blue shade
My tears dry on their own,

I don't understand,
Why do I stress A man,
When there's so many better things at hand,
We could a never had it all,
We had to hit a wall,
So this is inevitable withdrawal,
Even if I stop wanting you,
A Perspective pushes thru,
I'll be some next man's other woman soon,

I shouldn't play myself again,
I should just be my own best friend,
Not fuck myself in the head with stupid men,

He walks away,
The sun goes down,
He takes the day but I'm grown,
And it's OK,
In this blue shade,
My tears dry on their own,

So we are history,
YOUR shadow covers me
The sky above,
A blaze only that lovers see

He walks away,
The sun goes down,
He takes the day but I'm grown,
And it's OK,
In this blue shade
My tears dry on their own,

I wish I could SAY no regrets,
And no emotional debts,
And as we kiss goodbye the sun sets,
So we are history,
The shadow covers me,
The sky above a blaze that only lovers see,

He walks away,
The sun goes down,
He takes the day but I'm grown,
And it's OK,
In this blue Shade,
My tears dry on their own,

He walks away,
The sun goes down,
He takes the day but I'm grown,
And it's OK,
My deep shade,
My tears dry

He walks away,
The sun goes down,
He takes the day but I'm grown,
And it's OK,
My deep shade,
My tears dry

jueves, mayo 26, 2011

El estado de la cuestión



Es curioso que hayan pasado dos años y dos días ya. Se me hace poco y a la vez suficiente, no el tiempo, si no el esfuerzo que hice para desterrar lo triste del asunto cuando se me encogió el corazón al verla partir.

Lo mismo sucedió hace tres años y no recuerdo cuántos días, cuando con sus desatinadas ganas de enseñarme a las malas que el amor duele, se fue con el hombre de al lado para aprender que el fracaso es el maestro de los perdedores.

Para ese entonces apenas y guardaba dosis mínimas de sentido común, tratando de explicarme una y otra vez que el amor no estaba en las palabras, ni en las cartas que ella perfumaba, ni en ninguna de aquellas canciones en la radio.

Lo he pensado y puede que sea cierto: quien golpea primero es quien golpea mejor, pero el que recibe el golpe tiene mejor conocimiento de la contienda que nadie: Sabe si el puño ajeno logrará prevalecer o si vale la pena luchar hasta el último round.

¿Cómo explicarle entonces que el amor estaba en todas partes, menos en las egoístas denominaciones que, por muy sorprendentes y originales, eran evidencia de un justo menosprecio hacia las crudas desigualdades que había entre los dos?

No podía evitar sentirme culpable cada vez que a ella se le antojaba, como única alternativa de victoria posible, jugar a ser la víctima de de sus propios actos desmedidos en mi contra. Y ni qué decir del placer que sentía cuando me miraba exprimir los ojos como grandes limones sin semilla, cada vez que la oportunidad -o el rencor- le metía ideas absurdas para enfrentarse a las consecuencias de su error en plural.

Pero de eso creo que ya van a ser 6 años.

Y ahora sé que esa cuestión solo cede ante la solemne presión del calendario que cuelga de una triste pared. Mayo solo tiene 31 días, no más. Y eso basta para que de vez en cuando todo parezca un Stalingrado en 1942, un Rattenkrieg que busca a toda costa perpretar atentados contra el Hitler moderno de la envidia, los celos y la falta de sentido que tiene amar cuando basta con mirar alrededor para hacerme la misma pregunta de siempre: ¿Qué es el amor?

No por puro gusto es que me acuerdo de la casa asco, "la mansión" como le llamé primero. Y de polli y de cómo su vida no fue más que un sufrimiento de 76 horas encerrado en una cajita con aserrín, y de cómo la rata ninja era más invencible que los Rangers de Texas. Las anomalías en mi disco duro me demuestran que no siempre la equidad es una regla. Tal vez por eso es que ya no quedan más sabios filósofos chinos, ni tampoco volví a celebrar los no-cumpleaños de los demás.

Aunque aún quedan seres naturales, ya no me importan los rituales narcisistas de las 5 capas de maquillaje Revlon y cremitas Nivea que usaban para disimular, que la fuente de todo lo feliz en este mundo podía estar en cualquier lugar menos en su corazón. ¿Qué podíamos aprender los unos de los otros si nunca quise compartir mi soledad con nadie?

¿Por qué, entonces, ser vegetariano si otro matará al animal que yo no quise comer? ¿Por qué ahorrar el agua que otro desperdiciará? ¿Es acaso todo lo que hago en vano? ¿Es que hay una fórmula exacta como decir π = 3,14159265358979323846 para la felicidad? Por eso me gusta mi mundo, porque en el no hay dominios: ni dominantes ni dominados.

Ya sé que mentí: no fueron las últimas líneas que le escribí a ella, y a ella, y a ella también. No puedo cumplir con mis amenazas de chiquillo llorón. Lo que sí hice fue cambiarle el sentido a esas líneas, porque ya no son lascivas, dramáticas... Ahora soy un lúcido y mayúsculo recuerdo en su piel; ni la utilización de métodos conductuales de terapia ni mi desensibilización congnitiva podrían emblanquecer los nubarrones que con insistencia amenazan de lluvia los aterdeceres del pasado.

Y ahora, aunque la chica cósmica se haya enfrentado a las fuerzas de mi naturaleza, el estado de esta cuestión es más que obvio: no hay desastres naturales, no existe tal cosa cuando somos responsables y concientes del peligro que representa estar enamorados.

No habrá ningún Boriska ni mucho menos un Harold Camping que me convenza de que el fin se acerca. Sobre todo porque estoy en contra de las monarquías emocionales que se van creando con la dependencia cotidiana de nuestra rutina. Me rehúso a husmear más allá de lo necesario.

Y no voy a hacer berrinches por Marcy, Celestina, Sarahí o cual nombre tuvieran mis maestras. Tampoco haré el acto de escapismo ni diré discursos de paz. Siempre hay un lugar para los cobardes donde esconderse.

Esto que busco no es para ponerlo de adorno encima del T.V. sino para aprender a amarte como no amé a ninguna, aunque jamás lo aprenda, no porque no pueda sino porque no me hará falta.

Esa es la cuestión.

P.D.: Olvidé poner el video de la semana jaja --> Paloma Faith, aunque muchos digan que suena a Amy Winehouse, para mí la Faith no tiene nada que envidiarle a la Winehouse. Disfruten!


domingo, octubre 11, 2009

El famoso "meme" y otras cavilaciones nocturnas


Hace como 8 años -si no es que más- que me senté a mirarme hacia adentro, bien adentro... y encontré sin dificultad a un niño pequeñito, desvalido y poco ecuánime que, sin otra alternativa en ese instante, se convirtió en el hombre que soy hoy.

Ese niño tenía miedo. Miedo a no saber lo que había afuera de su acorazado corazón de azúcar. Es por eso que cuando -por fin- tuvo su momento para "hacerse hombre" aprendió -a punta de puntapiés- la primera y quizá más importante de las leyes que alguna vez enseñara un sabio filósofo chino: siempre ten tu vista en el camino.

Pues sí, fue hace un poco más de ocho años que ese niño le tocó crecer. Yo oscilaba un cuerpo flácido, encorvado y de apariencia desdeñada. Exhibía casi de forma inconsciente la constante inseguridad que me halaba del cuello a todas partes, como el amo a su perro.

Justamente era la época de Chayanne, Enrique Iglesias y Shakira. era la época de los peinados estilo "hongo" en los hombres y "Marimar" en las mujeres (el primero que me diga que eso es demasiado viejo morirá!) Yo solía tener problemas para socializar con los demás. En realidad el problema no era yo, eran ellos: los odiaba a todos.

Podría andar entre 16 ó 17 años deedad cuando, por azares de la vida (gracias amigo mío) comencé a buscar una salida para la presión que los vapores que el tedio iban acumulando en mi cabeza. Por medio de ese amigo conocí a muchas personas, entre ellas la que sería mi primera novia, amante, compañera y amiga.

El asunto es que también conocería a quien sería mi primer beso (sí, mi primer beso fue con una tipa que conocí en internet, ¿y qué? el que esté libre de pecado que envíe un nudge por msn) Esta personita no era lo que se podría considerar como atractiva por la sociedad, ni siquiera yo la consideraba atractiva según mi manera de ver la belleza en la gente. Su forma de ser era extraña. Expedía confianza en sí misma de manera excesiva y eso nos convertía a mí y a la tipa en un ratoncito y una gata hambrienta, respectivamente.

Pues bien, para hacer el cuento corto (yo también me voy por la tangente a veces, no te preocupés Mag, no sos la única) resulta ser que teníamos cierto tiempo de chatear y estábamos -o eso parecía- entablando (¿con tablas? ¿ja ja?) una relación. La cosa es que después de un tiempo hablando sentimos que era hora de dar el segundo paso: conocernos.

Yo no sabía cómo diablos ir a San José sólo, mucho menos a 4 Reinas de Tibás... Así que fue toda una odesea en el espacio (Gracias Kubrick) -casi una hazaña- llegar a la casa de ella. Luego de una hora, treinta minutos y cuartenta y ocho segundos por fin: la casa de mi amada Celestina.

Al llegar era una sensación extraña verla finalmente. Había un problema sin embargo y era que la mamá desconfiaba mucho de ella porque se quedaba todo el día en la casa a solas hasta que la señora volvía de trabajar en las noches, entonces la única manera de entrar era por el techo (sí, yo también hice el mismo gesto que usted acaba de hacer) La cosa es que pare entrar fue todo un embrollo.

Me preparó el almuerzo - muy rico excepto por el pelo de 30cm que tenía el arroz- y luego nos pusimos a escuchar música. Yo sentía esa tensión extraña que sienten los desconocidos cuando están a solas en algún lugar. No era como estar hablando por msn, era real. No podía pensar, ella estaba ahí todo el tiempo, siguiendo cada uno de mis movimientos como si yo fuera una presa.

De un pronto a otro yo estaba sentado en la sala, ella frente a mí en otro sillón cuando sin aviso se levantó, caminó hacia mí y sin decirme nada me miró con firmeza, me sostuvo la cabeza con ambas manos y me besó. Fue un beso fugaz, como para probar mis labios vírgenes y puros con sus labios profesionales del besuqueo y sabrá Dios qué otras cosas.

No sentí nada de mariposas, ni hipopótamos ni elefantes rosados, ni en la panza ni en ninguna parte. Los busqué, se los juro, hasta el cansancio. Ella introducía su áspera lengua en mi cavidad bucal como buscando algo extraviado y yo me perguntaba: "¿Qué diablos está haciendo?"... Un beso "francés" para mí era lo mismo que un beso "de pinguinito". No sabía nada de eso. Practicar con mi mano no sirvió de nada. -vaya desperdicio de noche el que hice-

Al final no fue ni el peor ni el único beso que nos dimos mientras duró lo que tuvimos. Honestamente niguno de sus besos -lo siento Celestina- me gustaron, eran horribles, H O R R I B L E S. Era como besar un sapo con los labios llenos de pus. Me acuerdo y me da asco, Celestina, ¡Me traumaste!

Este "meme" lo hice ya que mis colegas bloggeras Matri y La Gatilla Rosa me lo suplicaron y rogaron hasta el cansancio. Yo sé que morían de ganas por conocer uno de mis tantos secretos íntimos. Espero que hayan quedado satisfechas, señoritas.

Ahora bien, aprovecho para anunciar que me voy a casar!

...

...

...

Jaja, sí huevón! Mejor sólo que mal acompañado, ¿no? Que pasen buenas noches y que Dios los bendiga a todos. Nos leemos la próxima semana damas y caballeros.

¡Salud!

P.D.: No me gusta esto de imponer las cosas pero bueno, es parte del jueguito, entonces di, aquí voy con mis voluntarios:

CandyKiller
Gia
Alecita
Indigo (sorry mae, pa' estrenarlo en esto de los blogs y las cadenas)
Carito (Sí, vos tampoco te salvás!)

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