jueves, agosto 13, 2009

El pacto


Este mes ha sido raro. Tal vez más de lo que yo querría pero bueno. Ha sido más raro que una monja en estadio de football. Más raro que Barack Obama con tutú.

He ido y venido de muchos sitios incontables veces. Voy y me regreso. Cambio de opinión y me vuelvo a ir. Y de nuevo me vuelvo a regresar. Suena a que estoy confundido. ¿Lo estoy?

Anduve lejos y ahora que estoy de nuevo cerca me sigo sintiendo lejos. ¿Dónde está mi corazón? ¿En dónde lo dejé?

Por un lapso que no comprendo de tiempo suspendí mi viaje. Mis pies posados sobre esta misma tierra, conocida y extraña, me preguntan ¿Por qué? A eso no tengo respuesta todavía.

Y si la razón no fue lo que me trajo hasta aquí, ¿Qué fue? ¿Quién? ¿Cómo? Alguna fuerza misteriosa me ha empujado hacia la vertiente de lo inexplicable, de las mil preguntas con la misma respuesta.

Tuve la definición exacta para todo y no obstante jamás logré encontrar las palabras correctas para expresarlo.

Y anoche por una de esas causalidades de la vida (léase bien causalidad, no casualidad) tuve un reencuentro apetecible y afortunado, como cuando dos personas se juntan para volverse cómplices de la misma fechoría, con la Madame Poète parfum à rêve d'aube.

Era su cumpleaños y por supuesto, aunque nunca hablamos sobre eso o lo tomamos como una fecha especial para uno de esos sin sentido rituales de pareja, esta vez quisimos celebrar que esta semana cumplimos 5 años desde aquel primer encuentro bajo el oscuro tinte de una noche sin luna.

Caminamos sin rumbo por un rato. Como siempre ella no sabía a dónde quería ir pero sí lo que quería hacer. Después de dar vueltas por todas partes y de entrar a todos lados decidimos ir al lugar de siempre. Típico.

La noche nos fue llevando a través de los mismos espejismos de toda la vida, de los mismos paisajes turbios de una historia que nunca supimos si tuvo un principio o un final. Tal vez esa era una de las razones por las que después de tantos años aún seguíamos frecuentándonos uno al otro con insistencia. Tal vez la magia se acabe cuando por fin podamos develar ese misterio que rehúye de nosotros afanosamente.

Hubo una parte de la velada en la que por un momento el mundo, todo el universo que conozco y que me rodeaba sofocantemente había desaparecido convirtiéndose todo en un espacio negro donde solo cabíamos ella y yo.

Madame Poète parfum à rêve d'aube no sabía lo que tramaban mis neuronas ni mucho menos cuando mi respiración se abultaba para salir de golpe en suspiros por mi boca. Ella bebía su cerveza a sorbos, insospechada mientras yo trataba de disimular el caos en mi interior. Una abrupta sensación me sedujo, no sé si por la fineza de sus labios, su sonrisa inocente o su forma de mirarme, pero enseguida y durante ese instante me había teletransportado de un lugar a otro en cuestión de un parpadear.

Y la besé...

Y la volví a besar.

Y la seguí besando hasta que estuve totalmente convencido del por qué, del cómo y del hasta aquí. No dejé de besarla hasta que mi parte animal depredadora estuvo satisfecha. Su incomparable aroma me atraía como a un pequeño insecto hacia una trampa dulce y mortal.

Esa noche hicimos un pacto: Nunca más volveríamos a guardarnos nada el uno al otro. Ni sentimientos. Ni miedos. De alguna manera no queríamos que algo entorpeciera el flujo de sensaciones que sentíamos cuando nuestras manos se entrelazaban.

Algo había cambiado. No fue por el embriagante alcohol. No fue por la perturbadora imagen que bruscamente se introdujo en mi cabeza de su rostro por un instante. Yo cambié. Algo dentro de mí estaba muriendo, agonizando... Y al mismo tiempo algo en mi interior quería nacer.

Madame Poète parfum à rêve d'aube era la diosa atrapada en una historia de amor griega. Era esa fruta intocable, venenosa, resucitadora.

Y al mismo tiempo que quise matar y que me mataran, renací.

7 comentarios:

*°·.¸¸.° Heidy °·.¸¸.°* dijo...

Aaaahhh pero que post mas bonito.

Hasta que me hiciste suspirar.

Son esos momentos donde mueres y vuelves a renacer como el Ave Fénix.

Saluditos

♥ queenie ♥ dijo...

Estoy feliz de que hayas vuelto. Bienvenido a la caótica realidad el mio piccolo.

Beso.

cinnamon dijo...

Touché! Mon garçon que esa madame d'aube no sabe lo afortunada que es. Y si hay cosas que están muriendo para dar paso a nuevas creaturas en tu interior bienvenido sea el renacimiento Kris.

L'Petite dijo...

Como un pacto con el demonio, en el amor los pactos nunca funcionan. Siempre sale alguien ganando y alguien perdiendo.

Es mejor no hacer tratos, ni pactos, ni firmas con abogados escrupulosos.

Que lo que mantenga unidas a las personas sean otros intereses, no en sí mismas, sino en el progreso de sus almas hacia la luz.

CaRo dijo...

Qué hermoso esto.
No encuentro palabra que lo defina mejor.. hermoso, muy mucho.

Saludos desde Miespaciosolomio!

fredoomlady dijo...

hermoso... las vueltas de la vida, la causalidad es como que todo el universo se volviera complice para lograr eso que uno ni sospecha, pero cuando sucede cae en la cuenta que fue lo mejor que podria haber sucedido...
saludos.. gracias por los animos y buenas vibras

Kri§ dijo...

Bueno esto va para tod@s ya que hubo algo en lo que tuvieron razón al unísono: La vida cambia.

Y bueno esa noche fue para recordar. En realidad es una de esas noches que no se repiten dos veces. Al menos no en la vida de la Madame y yo al mismo tiempo.

Gracias por pasar a leer :)

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